DE LA POBREZA A LA PAUPERIZACIÓN DE LA CLASE TRABAJADORA. RECIENTES INDICADORES

May 21, 2021 | Política

Los recientes datos dados a conocer por distintos órganos del gobierno dan cuenta de la agudización de la pobreza de la clase trabajadora, que se hunde en una situación en la que no le es posible satisfacer sus necesidades más elementales, pero también se evidencia la tendencia irreductible del empobrecimiento de los trabajadores a través del aumento de la (súper) explotación.

Según la última actualización de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE-INEGI), al primer trimestre del 2021 se estimó un total de 2 millones 411 mil 873 de desempleados, esta cantidad es 22 por ciento mayor a la que había en el mismo periodo del año pasado cuando se calcularon 1 millón 976 mil 60 desocupados, sin embargo, las cifras son reservadas si atendemos otros criterios de medición del ejército industrial de reserva.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) indica que la decisión de excluir a quienes desean trabajar pero no buscan trabajo «afectará las estadísticas sobre desocupación resultantes tanto de mujeres como de hombres» y dicha categoría suele ser denominada como “desempleo oculto”, “desempleo encubierto”, y que también comprendía a los denominados “trabajadores desalentados; para el caso de la medición en México, este sector se encuentra dentro de la «Población No Económicamente Activa» y «Disponible» para ingresar al mercado laboral, pero al no encontrar una fuente de empleo simplemente ha desistido.

Si consideramos esta masa y la de desocupados (Desocupación abierta + Población No Económicamente Activa-Disponible) el salto es de casi 40 por ciento, ya que del año pasado al 2021 creció en números absolutos de 7 millones 741 mil 653 a 10 mil 765,708 la cifra del total de desempleados en el país. En relación con la Población Económicamente Activa (PEA) representa un crecimiento del 13.9 al 20.3 por ciento.

¿Esto qué representa para los trabajadores asalariados? Al ejercer una presión los «sin-trabajo» en el mercado laboral, los trabajadores en activo se verán en una situación de mayor precarización. De esta forma, del 2020 al 2021 el estimado de asalariados con menos de 2 salarios mínimos ascendió de 23 millones 179 mil 576 a 23 millones 502 mil 685 de personas, esto a pesar del descenso del número total de trabajadores remunerados al pasar de 37 millones 975 mil 389 a 36 millones 353 mil 402. En contraste, en el mismo periodo se redujo la cantidad de aquellos que ganaban más de 5 salarios mínimos, de 1 millón 52 mil 329 a 799 mil 973 trabajadores.

Más que pobreza, pauperización.

En un año la «pobreza laboral» creció de 35.6 por ciento a 39.4 por ciento, según la medición del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). El organismo expone que el crecimiento de la población con «un ingreso laboral inferior al valor de la canasta alimentaria» se debe a diversos factores, entre ellos la disminución del ingreso laboral real y el aumento del valor monetario de la canasta básica, por lo que ahora la población no gana lo suficiente para costear los productos necesarios para lo básico, es decir para alimentarse.

Recordemos que el Coneval define el Índice de la Tendencia Laboral de la Pobreza (ITLP) como la tendencia de la proporción de personas que no pueden adquirir «la canasta alimentaria» con el ingreso de su trabajo. De abril del 2020 a abril del 2021 el valor de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (canasta alimentaria) urbana pasó de mil 677.69 pesos a mil 759.59 al mes, un incremento del 4.9 por ciento.

No obstante, el Coneval toma como referente dos aspectos que escapan de la realidad; el primero tiene que ver con el valor de la Canasta básica complementaria, la cual incluye otros servicios e insumos básicos para un trabajador además de los alimentos, entre los que destacan: transporte, cuidados personales, vivienda, cuidados de la salud, prendas, educación, entre otros. Si consideramos todo esto, el valor de la canasta básica tiene un costo de 3 mil 772.42 pesos, no así, el Coneval reduce la línea por muy abajo de lo que realmente requiere un trabajador.

Otro aspecto de la medición del Coneval es que parte del acceso por cada integrante de la familia a la canasta básica, es decir, cada miembro de la familia en lo individual tendría que trabajar para obtener el ingreso de los productos alimenticios y otros servicios para alcanzar la «línea de bienestar». Esto se traduce en medir a la población con indicadores infrahumanos.

En su reporte, el organismo afirma que la brecha en la distribución del ingreso también se amplió, y con ello la desigualdad. Las personas con menores percepciones son ahora más pobres, las mujeres y las personas jóvenes e indígenas son las más afectadas. En cambio, quienes tienen los mejores ingresos en el país se han visto mínimamente afectados.

Y es que la Coneval expone en su medición que la población está dividida en cinco grupos o quintiles según sus ingresos laborales. La población en el primero (abajo) de ellos percibía apenas 156.46 pesos en el primer trimestre de 2020. Pero para este trimestre sus ganancias bajaron 40 % y llegaron a 92.69 pesos en promedio. En el otro extremo, la población que más gana, y que se ubica en el quinto quintil (arriba), tuvo una reducción de 1.5% respecto a lo que obtenía a inicios del año pasado.

Promesas incumplidas desde la demagogia.

«(…)tenemos elementos para afirmar que en estos tres meses, en este primer trimestre, va a crecer la economía y vamos a recuperar los empleos que se perdieron», lo anterior fue dicho por el presidente Andrés Manuel López Obrador el 4 de enero del 2021, pero los datos del IMSS dicen lo contrario.

Hasta el mes de marzo del 2020, al inicio de la crisis sanitaria y económica, se registraron 20,482,943 trabajadores asegurados al instituto, dicha cifra no se ha recuperado desde entonces. El año pasado cerró con un 19,926,017 plazas y en abril del 2021 se tuvo un crecimiento inercial de 20,070,483 trabajadores asegurados, es decir, una diferencia de todavía (-) 412,460 puestos de trabajo formales en México.

Los especialistas del sector privado, consultados por el Banco de México (BdeM) pronostican de crecimiento económico de 2021 para México en abril al de 4.8 por ciento, en cuanto a la generación de empleos esperan que este año se creen sólo 400 mil nuevas plazas en el sector laboral, es decir, se prevé un panorama que no mejorará para la clase trabajadora en México.

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