Aprende en casa: el millonario negocio de las televisoras

Sep 5, 2020 | Política

La estrategia de educación a distancia “Aprende en casa II”, implementada por el gobierno de la Cuarta Transformación a través de la Secretaría de Educación Pública, es una estrategia que lejos de ser alternativa de educación viable e incluyente es un gran negocio para cuatro de las televisoras, las más lucrativas de México: Tv Azteca, Televisa,  Milenio e Imagen. Hablamos de un  costo de 450 millones de pesos del erario público.

En esto no ocurrió algún proceso de licitación, a partir del cual pudieran participar televisoras independientes, e inclusive medios televisivos locales en los diferentes estados. Este hecho enfatiza la preferencia por estas empresas. El gobierno de AMLO, confrontado previamente con estas, que le cuestionaban y presentaban como enemigo público, ahora parece favorecerlas en diversos rubros públicos.

Se puede considerar alternativas a lo ocurrido. Las televisoras beneficiadas deberían ofrecer sus servicios de manera gratuita en estos tiempos de pandemia. El recurso público de 450 millones de pesos se podría haber destinado a mejoras en la infraestructura de muchas escuelas, que incluso a la fecha no cuentan con lo básico: agua potable y pisos de concreto que sustituyan los de tierra; así como a instalar redes gratuitas de internet para las comunidades sin acceso a éste.

En primer lugar, hoy en día los televisores y la señal abierta que permite el consumo de su señal pública no se encuentran al alcance de toda la población estudiantil. Una gran parte de la población se limita a plataformas digitales. En segundo lugar, los programas televisivos de “Aprende en casa” excluyen a los maestros, pues sus contenidos se deciden bajo criterios del entretenimiento comercial y por medio de sus agentes profesionales en este ramo. El trabajador de la educación es sustituido por personalidades del espectáculo y del deporte.

Estos programas no pueden considerarse una clase desde el punto de vista pedagógico. No se proyecta el aprendizaje esperado y se carece de mecanismos para la evaluación. La programación de los horarios es desorganizada. En ocasiones los programas no coinciden con horarios previamente publicados. Se puede afirmar que tanto alumnos como padres de familia han iniciado un estresante nuevo ciclo escolar, distantes de un regreso a clases con alegría y entusiasmo.

Ante las circunstancias descritas una gran parte del magisterio nacional esta diseñando sus propias estrategias de aprendizaje y comunicación con sus alumnos y padres de familia, a través de apps y plataformas digitales, y de acuerdo al contexto, planes y programas educativos. Colocando en  segundo plano, o como un recurso opcional, a la televisión. La que lejos de apoyar en el proceso de enseñanza, le obstaculiza y dificulta  tanto  para los alumnos como para los padres de familia.

Share This