Lanzan campaña de desprestigio contra aspirantes a la UABC

Ago 24, 2020 | Política

El pasado 17 de Agosto, aspirantes a ingresar a la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), presentaron el examen de ingreso a licenciatura en la modalidad en línea que ofreció la institución.

Momentos antes de que estuviera disponible el examen en el programa contratado por la universidad para aplicarlo, hubo miles reportes y quejas de fallas técnicas, que continuaron durante toda la jornada de evaluación, y el resto del día.

Al mismo tiempo, principalmente a través de redes sociales, se viralizaron denuncias de algunos que hicieron trampa durante el examen lo que desató una intensa campaña de desprestigio hacia los aspirantes y ataques entre ellos mismos.

El 18 de agosto la universidad emitió un comunicado donde declaró inválido el examen del día anterior debido a las inconsistencias que se presentaron, y que los 11 mil 290 aspirantes que realizaron el examen (35 por ciento del total) tendrán que repetirlo de manera presencial en la semana del 24 al 28 de este mes.

Desde que comenzaron los reportes de fallas, sobre todo de aspirantes y padres de familia, que iban desde no poder acceder a la plataforma hasta no poder enviar las respuestas del examen terminado o que éstas se borraran por completo, aquéllos se vieron opacados por publicaciones de desaprobación, enojo e insultos, ante la noticia de que los aspirantes de la UABC hicieron trampa o comentarios de que tienen bien merecido que se invalide el examen por copiones y que desean que queden fuera, también de los propios jóvenes hacía sus compañeros.

Esta campaña de desprestigio ha creado conflictos y rechazo entre los aspirantes de unos hacia otros, fraccionándolos y recrudeciendo la competencia que ya había entre ellos por un lugar en la universidad que es la única opción para muchos e imposibilitando que identifiquen cuál es el verdadero problema que enfrentan: el hecho de que el acceso a la educación superior realmente no es un derecho para todos.  

Los medios de comunicación se encargaron de aumentar el descontento. La gran mayoría de éstos, incluyendo algunos de renombre como la revista Proceso, omiten casi por completo todos los problemas técnicos que hubo durante la aplicación y se centran en exponer la evidencia contra los “tramposo y deshonestos” estudiantes y los métodos que usaron para cometer el delito, pruebas que cabe mencionar, siempre son las mismas entre 8 y 10 capturas de pantalla de grupos de WhatsApp, Facebook Messenger e historias de Instagram entre otras plataformas y apps.

No se menciona en ninguna parte que esta era la (sexta vez) que la UABC posponía la fecha del examen de ingreso, que no sólo ofreció la opción de presentarlo en línea, sino que en sus medios oficiales exhortó a que la eligieran para evitar los aún posibles contagios de Covid 19, que (cinco días antes) de la jornada de aplicación se hizo un simulacro con los que seleccionaron esa modalidad para verificar que todo funcionara correctamente y desde entonces se informó de las fallas, ni que a universidad afirmó que el programa era totalmente seguro y (había sido utilizado por más de 1 500 instituciones prestigiosas en todo el mundo).

Los estudiantes se culpan los unos a otros y se desean los unos a otros ser rechazados, mientras les es negada la educación por miles por un enemigo que es más grande  que la institución a la que aplicaron o a los otros jóvenes con los que compiten, el culpable de que se sometan a una competencia tan intensa que los afecta, no sólo emocionalmente, antes durante y después de ella, un enemigo para el que la educación es un negocio como cualquier otro del que forman parte nada más quienes pueden pagar la colegiatura o los materiales: el sistema en el que la máxima es el lucro a toda costa, el sistema capitalista.

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