Abuso de poder

Jun 17, 2020 | Informativa

México pasa por un momento delicado en donde la crisis aumenta y la situación de la clase obrera empeora cada vez más, pero las autoridades, en lugar de proteger al pueblo, muestran la verdadera cara del Estado y esta vez, de manera descarada, agrediendo, desapareciendo y asesinando personas sin motivo alguno. Su único delito, ser pobres y no tener defensa alguna. Pero la gente ya está cansada y no piensa permitir más golpes por parte del gobierno.

Asesinato de Giovanni López

El 04 de mayo, en Ixtlahuacán de los Membrillos, municipio de Jalisco, un grupo de policías detuvieron y asesinaron a un obrero de la construcción por no usar cubrebocas en la calle. Esto derivado de la orden y sanción emitidas al inicio de la contingencia por parte del Gobernador del Estado, Enrique Alfaro.

Giovanni López era el nombre de la víctima. Este se encontraba con su hermano y otras personas fuera de su domicilio cuando llegaron los agentes municipales y los comenzaron a agredir físicamente. En uno de los vídeos circulados en redes, su hermano, Christian Daniel López, relata los sucesos y menciona que ya llevaban en la camioneta a otro grupo de jóvenes cuando llegaron con ellos. Existe un video de evidencia en donde se muestra cuando lo detienen. Al día siguiente de la detención, entregan el cuerpo del fallecido sin mencionar las causas ni la hora real del deceso.

Los hechos se dieron a conocer un mes después, aparentemente por las amenazas contra la familia por parte de las autoridades municipales.

Comienzan las protestas

Al salir a la luz la bestial injusticia, en medio de una situación caótica para la clase trabajadora en el país, cientos de jóvenes salieron a las calles exigiendo justicia, pero nuevamente el Estado mostró su brazo duro contra el pueblo y la represión se dio en la primera marcha del 04 de junio. En esta marcha fueron detenidas 29 personas después de que los jóvenes tomaron el Palacio Municipal e incendiaron 2 pratrullas.

Al día siguiente se realizó un mitin fuera de la Fiscalía del Estado buscando la liberación inmediata de los jóvenes detenidos, pero nuevamente son agredidos, encarcelados y muchos de ellos, desaparecidos.

Aún se siguen reportando desapariciones y circulan múltiples testimonios de las víctimas. Las denuncias van desde retirarles teléfonos celulares y no devolverlos, hasta las amenazas de muerte por parte de los oficiales. Los que corrieron con suerte, fueron arrojados en medio de la noche en medio de cerros o en las afueras de la zona periférica de la ciudad.

El abuso está en todas partes

Pero la violencia por parte de las autoridades no sólo se da en Jalisco. En Acatlán, Oaxaca, el 09 de junio, un joven fue asesinado de un balazo en la cabeza por parte de la policía municipal. Alexander era un deportista y su delito fue salir a comprar algo acompañado de sus amigos.

Inicialmente, las autoridades mencionaron que los jóvenes evadieron un retén y que el disparo fue accidental, pero los testigos los desmintieron. Finalmente, el policía detenido manifestó que lo confundieron con un delincuente. Sin embargo, la madre de Alexander pide justicia, aunque nada le devolverá la vida de su hijo. “Ahorita es mi hijo, después cuántos hijos más”, grita la madre desconsolada en los vídeos que aparecen en las redes y medios de comunicación.

Siempre contra la clase

Son sólo algunos ejemplos del abuso de autoridad, orquestados o no por el Estado, que no pueden ser escondidos. Crímenes como estos ha habido en todos los tiempos, en especial hacia estudiantes, jóvenes y trabajadores. Nunca se ha visto que estas medidas se tomen ante los despidos masivos de trabajadores, ante las instituciones educativas que rechazan a miles de aspirantes de escuelas públicas cada año, ni ante los grandes monopolios de destruyen zonas ecológicas o contaminan el medio ambiente dañando así a sus habitantes.

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