De acuerdo con lo establecido en la Reforma al outsourcing, desde hace más de dos años, todas las empresas que utilizaban este esquema debían contratar directamente a sus trabajadores, pero esto no sucedió, pues actualmente 3.5 millones de trabajadores se emplean bajo un esquema que funciona prácticamente igual, es decir, uno de cada seis trabajadores formales.
Según los datos oficiales, hasta antes de la Reforma, 4.6 millones laboraban bajo el esquema de subcontratación. Además de que, de acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) había otros 2.9 millones de personas trabajan bajo la modalidad de outsourcing ilegal.
Hoy, a casi dos años de que entró en vigor la tan aclamada reforma (el 1 de septiembre del 2021), según cifras proporcionadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), hay 3.5 millones de trabajadores que se empela a través de la prestación de servicios especializados, como se conoce ahora al outsourcing, es decir, en más de dos años apenas hubo una reducción de 24%, esto equivale a 1.1 millones de trabajadores que abandonaron dicho esquema.
Lo anterior se explica porque muchas empresas encontraron otros esquemas para continuar con formas de contratación con las que evaden sus responsabilidades patronales, como es la contratación a través del pago de honorarios, mientras que otras más, entre ellas las mismas dependencias gubernamentales, abusaron de esquemas como contratación de servicios especializados para no contratar directamente a los trabajadores y, por lo tanto, no asumir sus responsabilidades de dar seguridad social, entre otras.
De acuerdo con David Lozano, coordinador del Centro de Análisis Multidisciplinario de la Universidad Nacional Autónoma de México (CAM-UNAM), indicó que la contratación de servicios especializados sólo es una simulación que preserva el outsourcing y, pues las personas contratadas bajo este esquema carecen de condiciones dignas de trabajo y del 82 por ciento de prestaciones, lo que restringe su acceso a salud, vivienda, pago de aguinaldo y prima vacacional, entre otras.
El especialista también indicó que a pesar de la Reforma de Outsourcing no hay un seguimiento de las condiciones laborales ni de las formas de contratación por parte de las autoridades, lo que posibilita que las empresas abusen o recurran a simulaciones.
Esto se debe a que las autoridades no han dado seguimiento a esto, pero también a que la actual administración despidió a los supervisores de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, cuando la realidad demanda que se empleen más supervisores para dar garantía de cumplimiento a los trabajadores.
Sin embargo, hoy día millones de trabajadores son recontratados por honorarios, otros recurren a la figura de “independientes”, pero en la práctica son personal de base y están bajo el esquema de asimilados a salarios dentro de sus empresas, entre muchos otros esquemas abusivos en detrimento de su salario y de la seguridad social a la que deberían tener acceso.

